Declaración de poder.
Arthur.
Dejando las miradas asombradas detrás, le ofrezco el brazo a mi mujer para salir del restaurante. Abro la puerta de la SUV, la dejo entrar, me acomodo los botones de mi saco y luego me adentro con ella. La satisfacción palpita en mi pecho cuando doy un vistazo por la ventana y lo veo. Smirnov, el abogado de Lev, negando severamente hacia acá.
Gia no lo vio. Mejor así. Pero yo sabía que él estaría aquí. Y aunque sé que no está interesado románticamente en ella, era necesario que supiera q