POV Dominic
Después de un despertar tan espléndido, bajamos a desayunar. Valentina cocinaba mientras yo simplemente la observaba, embobado, sin poder creer que algo tan cotidiano como verla freír huevos pudiera parecerme tan fascinante.
¿Cómo logró hechizarme tan fácilmente?
—¿Y si vamos al cine esta noche? —le propongo de pronto.
Ella voltea lentamente, arqueando una ceja.
—¿Y eso?
—No sé… —digo, encogiéndome de hombros—. Estaba pensando lo que me dijiste la otra vez, de que no sabemos casi na