PUEBLO FANTASMA
Horas más tarde, estaban en Capistrano, el aire estaba cargado de tensión, de muerte inminente. Francesco, desde el auto, observaba la entrada al pueblo. La guerra estaba a punto de comenzar, sin más testigos que los presentes y el pueblo fantasma de Nicastrello que yacía olvidado entre las colinas de Capistrano. Sus ruinas erosionadas por el tiempo emergían entre la maleza como esqueletos de un pasado enterrado. Piedras desgastadas, techos derruidos y ventanas sin cristales formaban un laberint