El sol de la tarde bañaba los viñedos de Calabria con una luz dorada, mientras la brisa acariciaba las hojas de los olivos y traía consigo el aroma inconfundible de los campos de lavanda. La mansión Rossi-Moretti, imponente y majestuosa, se alzaba en medio del paisaje, con sus muros de piedra reflejando la calidez de un hogar donde el pasado y el futuro volvían a encontrarse.
En la entrada principal, la familia se había reunido para dar la bienvenida a Isabella y a los niños. Charly, Alessa, Le