"¡Ni se te ocurra parar!"
Las palabras quedaron suspendidas en el aire entre ellos. Definitivas. Irreversibles.
Los ojos de Noah se oscurecieron. Su mano se apretó en su cadera. "¿Segura?"
"Nunca he estado más segura de nada."
La besó. Profundo y reclamador. Sus manos se deslizaron por sus costados, memorizando cada curva. Cada ángulo. Como si intentara aprenderla solo con el tacto.
Ella se arqueó hacia él, queriendo más. Queriéndolo todo.
Él se apartó, sin aliento. "Necesito preguntarte algo p