La taza de café de Leighton estaba vacía a las nueve de la mañana.
Miraba la pantalla, obligándose a concentrarse en los mockups de Meridian. Los ojos no paraban de borroneársele. Tres horas de sueño hacen eso. Chloe se había marchado al amanecer, abrazándola fuerte en la puerta con promesas de llamar pronto.
La mentira sobre Noah seguía pesándole en el estómago.
"Toc toc."
Levantó la vista. Un chico estaba en la entrada de su cubículo sosteniendo dos tazas de café. Alto. Pelo oscuro. Ojos marr