Luciana y Alexander se encontraban en el café, asimilando la información que Javier les había proporcionado sobre Samuel. La revelación de su pasado oscuro y las conexiones peligrosas que mantenía añadían una nueva capa de complejidad a su búsqueda de Isabella.
—No podemos perder más tiempo. —dijo Alexander, con determinación en su voz—. Debemos encontrar a Isabella antes de que Samuel lo haga.
Luciana asintió, aunque una sombra de duda cruzó su rostro.
—Pero, ¿por dónde empezamos? —preguntó—.