Maximiliano
Los días que siguieron a mi tensa visita al apartamento de Sofía transcurrieron con una calma superficial. Intentaba no pensar demasiado en la frialdad de su mirada, por mi rotundo rechazo a cualquier intento de acercamiento que no estuviera relacionado con Mateo. Me aferraba a la calidez de Clara, a la normalidad y la relación sana que estábamos construyendo juntos, aunque fuera en apartamentos separados. Eso pronto lo iba a cambiar.
Sin embargo, una sutil inquietud se había insta