Mundo ficciónIniciar sesiónLa limusina negra se detuvo suavemente frente a la imponente entrada del Grand Ballroom del Waldorf Astoria, donde una alfombra roja vibrante se extendía bajo el brillo de los focos y la expectación de los fotógrafos. Sentí un ligero nerviosismo al bajar del vehículo, consciente de la magnitud del evento y de la mirada curiosa de los presentes. A mi lado, Andrés lucía impecable en un esmoquin negro, su presencia irradiando elegancia y seguridad mientras ofrecía su brazo.
Había p






