Mi pregunta flotaba en el aire, buscando una respuesta en la oscuridad del cuarto. El silencio se estiró, súper tenso. Al final, Maxi suspiró suave y movió su mano por mi espalda, deteniéndola justo en mi cintura.
-Clara… - empezó bajito, con una voz como triste pero sincera. Creo que no me gustará lo que viene - Por ahora… lo único que puedo ofrecerte son estos momentos. Esta… conexión física que es innegable.
Sus palabras no eran lo que esperaba, para nada. Había una honestidad que dolía,