Coby ingresaba con su casco y chaqueta en mano, Nita estaba al final del pasillo, el café era pequeño y brindaba un ambiente confortable, las lámparas en madera y tela eran creativas, las vitrinas y muebles en azul con blanco brindaban calidez.
-Hola Coby…qué bueno que accediste venir-.
-Hola Nita…me has llamado más de doce veces, algo muy importante debe ser-.
-Tomemos un café, yo pediré un postre…a ver…pay de limón, en este lugar son exquisitos-.
- ¿Mejores que los de tu trabajo? -.
-Algunos