La señora Pelton, Mía, Kiki y los empleados de bodega y talleres escuchaban atentamente las indicaciones de Marga.
El gran desfile se acercaba, la nueva línea estaba terminada y un total de 36 piezas serían exhibidas.
Al terminar el sermón de esa mañana, Marga llamó a la señora Pelton a su oficina. al medio día quería platicar a solas con ella.
-¡Suerte, amiga!-. Murmuraba Mía, mirando a Kiki con algo de inquietud.
-Creo que vendrán muchos cambios-. Kiki se encogía de hombros, tomando los rollo