Denis daba una última mirada a las grandes lámparas de cristal que adornaban el salón, era imposible llevarlas todas a la nueva casa, que era mucho más pequeña: tres habitaciones, un estudio, sala comedor, cocina, un patio interior y la terraza que daba al jardín, justo en la segunda planta, dos baños y el estacionamiento para tres autos. Nada que ver con la hermosa mansión donde había vivido tantos años, pero las condiciones eran realmente diferentes.
No gozarían de ama de llaves, chef, cocine