Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de vista de Laila
Exhalo al salir de la oficina de Alejandro, pero la tensión me persigue.
El resto de la mañana transcurre entre llamadas y correos, pero mi mente está en otra parte. No podía concentrarme.
A la hora de comer, mi cuerpo tiembla ligeramente. La ansiedad ha aumentado hasta un punto que ya no podía ignorar. Necesito moverme; necesito aire.
Tomo mi abrigo y mi bolso y me dirijo a la pequeña terraza del edificio. El aire frío me envuelve la cara al instante y dejo que me despeje la mente, aunque sea un poco.
Entonces siento una presencia.
"Laila."
Me quedo paralizada.
No tengo que girarme para saber que era él. Podía sentirlo… cómo cambia el aire cuando Alejandro Torres está cerca. Ese aire tranquilo y sereno que, de alguna manera, logra ser magnético y aterrador a la vez.
Lo he estado evitando todo el día,







