CAPÍTULO 33- LO HARÉ TODO DE NUEVO.
Punto de vista de Laila
Abro los ojos antes de que suene el despertador.
Me quedo quieta un momento, escuchando el suave murmullo de la ciudad tras mi ventana. No siento ninguna prisa, ni un nudo de pánico. Solo una sensación de calma desconocida, casi antinatural, como si la hubiera tomado prestada de otra persona.
Me preparo para ir a trabajar con cuidado. Me ducho, me aplico la loción corporal y me pongo ropa de oficina planchada y pulcra.
Me maquillo con sencillez y me recojo el pelo detrás de las orejas; lo siento más claro ahora que lo llevo corto.
Me miro al espejo antes de irme y me miro a los ojos.
"Eres perfecta y eres fuerte", me digo en voz baja.
No parece mentira.
El trayecto a la oficina transcurre sin incidentes. Veo pasar los edificios, a la gente entrar en sus vidas con tazas de café y rostros cansados.
En algún momento entre el viaje de mi apartamento a la oficina, tomo una decisión.
Hoy va a salir como lo había planeado. Nada de charlas informales. Simplemente seré