CAPÍTULO 27- SIENTO… ESPERANZA.
Punto de vista de Laila
Estar en la oficina de Alejandro me ayuda a mantener la mente ocupada, pero no duró mucho. Mi mente vuelve a Andrés en cuanto salgo de allí.
Mantengo la cabeza agachada sobre la pila de archivos que tengo delante; mis dedos se mueven rápidamente por el teclado, desesperada por apartar los pensamientos de Andrés de mi mente… al menos por ahora.
Unos segundos después, oí un suave golpe en la pared de mi cubículo.
"¿Laila?", interviene la voz cautelosa y vacilante de Inés,