Punto de vista de Laila
Se me encoge el corazón al reconocer la voz, la aspereza y la incredulidad que la envolvía.
Andrés sale de la sombra de la escalera como si hubiera estado esperando allí.
"¿Andrés?", susurro, conteniendo la respiración. "¿Qué... qué haces aquí? ¿Por qué estás afuera?"
No responde a mis preguntas. Solo me mira fijamente. Su mandíbula se tensa mientras sus ojos van de mí a la calle por donde desapareció el coche.
"Te vi."
Se me encoge el estómago. "¿Qué me vio?"
"Saliendo