Grace
Estaba sentada frente a la pantalla de mi laptop, en la gran sala de la casa de los Langford, cuando el profesor nuevo, comenzó su clase. Era joven —bueno, más joven de lo que esperaba—, con esa apariencia despreocupada de alguien que sabía exactamente el efecto que causaba. El cabello oscuro ligeramente despeinado, una sonrisa fácil y una voz tan segura que era imposible no prestarle atención.
No había pasado más de media hora de clase cuando decidí que no podía seguir engañándome. El má