Lileet
Camine por las calles del pueblo hasta llegar al hotel donde había trabajado, Frank me sonrió cuando me vio pasar por la recepción
— me temo que ya no tengo tu puesto vacante— dijo con alegría y me abrazo
—vaya, creí que podría volver—dije aun abrazándolo
—no me digas que el canalla de Heib no te trata como te mereces, dame un minuto y le daré una lección a ese chico—
— no es necesario, me cuida en exceso— dije señalando a el policía que me acompañaba
— chico sensato—dejo Fran