Lileet
Un golpe en la mejilla me despierta, espero algo horrible, pero no lo que está frente a mi, la señora Antonia y la señorita Victoria junto con un grupo de hombre, todos sonríen de forma maliciosa
—Hasta que despiertas, siempre supe que eras una perezosa— su voz inunda toda la pequeña habitación, estoy atada, cosa que no es una gran sorpresa, ella sigue hablando mientras la señorita Victoria sonríe con maldad
—Como veo que te gustan las bestias, que descubriste el nuevo mundo y que crees