Sarah Brown
Mordí mi labio al ver cómo él, obedeció mi orden. Jamás imaginé que lo hiciera, pero también tiene que entender que lo hago por su bien.
Él me cuidó, aunque muchas cosas, las tengo prohibidas, pero sé que puedo contar con él, que jamás me dejaría sola. Vladimir sabe cómo cuidarme, cuando me dan los ataques, sabe calmarme. Sabe mirarme a los ojos y relajarme, ahora, me toca a mí cuidarle y obligarle hacer determinadaa cosas.
Salí del despacho y en