Sarah Brown
Desperté, la luz del sol se colaba por la habitación. Me giré y Vlad no estaba a mi lado, miré la hora y marcaban las nueve de la mañana.
Esté hombre es un madrugador, ¿No se puede quedar más tiempo en la cama?
Me levanté y fui al baño, encendí la llave de la ducha y entré en él. Me relajé debajo de la regadera, el agua caía por mi cuerpo, relajando cada músculo de mi cuerpo. Dios, esto es una bendición, me daba una paz y calma.
Cuando acabé, me