Gael Alcázar convocó una conferencia de prensa para las siete de la tarde. Ximena y Darien tenían reservación en el mismo restaurante desde las ocho.
No fue coincidencia. Ximena lo supo en el momento en que su teléfono empezó a llenarse de capturas de la transmisión en vivo de Gael: traje gris, expresión de hombre herido, micrófono frente a una veintena de reporteros en el lobby de las oficinas de Grupo Alcázar en Reforma. A su lado, Renata, con un vestido color crema que la hacía parecer exact