POV DANTE
El estruendo del disparo todavía retumbaba en mis oídos. El miedo y la furia se arremolinaban dentro de mí como un torbellino. No necesitaba buscar al autor; sabía que había sido un francotirador, lo sentía en la forma precisa y lejana del impacto.
—¡Sophía! ¿Estás bien? —la llamé con urgencia. Había sido demasiado brusco al soltarla, y temía que se hubiese lastimado—. Por favor, revísala. Llamaré a la ambulancia.
Ella asintió, nerviosa, y Gabriel la ayudó a incorporarse. Mientras los