Me quedo inmóvil, con el teléfono aún en la mano. La voz resuena en mi mente como eco en una habitación vacía.
“Ella no es lo que aparenta ser.”
¿Valentina?
No. No puede ser. Es mi hermana. La única que me queda. La que siempre…bueno no siempre, pero hasta ahora nos llevamos bien y ella parece haber cambiado... ¿o no?
Me obligo a levantarme. Cierro la puerta con seguro y corro las cortinas. No quiero que nadie me vea. Ni siquiera los insectos del jardín.
Camino por la habitación en círculos, tr