POV DANTE
Jamás permití que una mujer me arrastrara al borde de la locura.
Hasta que llegó ella.
Verla abrazada a ese imbécil me quemaba por dentro.
Y él... sonreía. Sonreía como si ya la hubiera ganado.
¿No lo ve?
¿No siente que ese bastardo no es quien aparenta ser?
Ese malnacido es peor que yo. Mucho peor.
Pero para ella... es su debilidad, su maldita devoción.
No pensé. No planeé.
Solo reaccioné.
Quería que sufriera como yo, que sintiera mi dolor atravesándole el pecho como un dis