La ciudad se encendía en luces amarillas y blancas al caer la tarde, marcando el fin de la primera jornada oficial de Beca en FV's Industries. Beto la esperaba en el estacionamiento privado, apoyado contra la puerta de su auto, con un ramo de tulipanes que ya empezaban a inclinarse por el calor del día. Cuando vio a Beca salir por las puertas de cristal, su rostro se iluminó, pero al notar la expresión seria y reflexiva de ella, su sonrisa vaciló.
—¿Cómo te fue, directora? —preguntó Beto, dándo