Andrei
La dicha de tener a Elise no se podía comparar con nada… salvo con el recuperar a mis hijos. Alistair venía de la mano con sus hermanos, pero en cuanto abrí la puerta, se lanzó a mis brazos y se unió a mi llanto. Aún era pequeño cuando lo separaron de mí, pero lo recordaba todo.
Los otros niños eran otra historia. Alaric, aunque no me rechazaba, me miraba con recelo, cuestionando si yo realmente era su padre.
La pequeña Elaine era el verdadero reto, lo que más temía. Me miraba con odio,