Andrei
Complacer a Sonia nunca me había supuesto un problema, hasta hoy. Sabía que le encantaban las reuniones y fiestas de sociedad, pero que organizara junto a mi madre una cena con ambas familias me parecía excesivo. ¿Acaso no se sentía cansada de todos los preparativos?
—Gracias por todo esto —me dijo mientras caminábamos por el jardín de la casa—. Me sirve para despejarme de todo lo que pasó esta tarde.
Mis hombros se tensaron, pero seguí caminando lentamente a su lado, maldiciéndola en si