Efectivamente, la salud mental de Angélica se ha ido desmejorando poco a poco. A veces tiene sus momentos de lucidez y vuelvo a sentir a mi esposa, pero tiene otros momentos en los que me confunde o se queda completamente mirando hacia la pared por horas y horas. De no ser por nuestra hija, que está tan pequeña, juro que ya me hubiera vuelto loco. Lo bueno es que el doctor dijo que en una semana podría operar a Angélica, ya que el tumor bajó un poco de tamaño.
-Angélica, mi amor - Cuando entro a