Capítulo 27—Mueran por ti
Narrador
—Vine a buscar a mi esposa a su trabajo ¿Acaso no puedo hacerlo?
Apretando los labios sin tener nada más que decir, Bárbara solo se mantuvo en silencio, y tirando de nuevo de la manga de su suéter Strella, quien hasta el momento se había mantenido en silencio, murmuró:
—¿Me lo presentas?
Tomando un poco de aire por lo tonta que se veía Strella a su costado, deslumbrada por el porte imponente de Herodes, Bárbara solo tiró de ella y, señalándole a él, quien no le quitaba la mirada de encima, dijo:
—Ella es Strella... Una compañera de trabajo—Le señaló la mujer a su lado— Strella, él es mi esposo... Herodes Prat.
Sonriendo como tonta, Strella permaneció inmóvil admirando al mismo de quien había escuchado demasiadas historias, y centrando la mirada en ella al fin, Prat se presentó:
—Con que tú eres Strella... Un placer conocerte al fin.
Estrechando esta poco después cuando al fin reaccionó, Strella solo pasó la mirada de Bárbara a Herodes, pensando que e