Capítulo 27—Mueran por ti
Narrador
—Vine a buscar a mi esposa a su trabajo ¿Acaso no puedo hacerlo?
Apretando los labios sin tener nada más que decir, Bárbara solo se mantuvo en silencio, y tirando de nuevo de la manga de su suéter Strella, quien hasta el momento se había mantenido en silencio, murmuró:
—¿Me lo presentas?
Tomando un poco de aire por lo tonta que se veía Strella a su costado, deslumbrada por el porte imponente de Herodes, Bárbara solo tiró de ella y, señalándole a él, quien no l