—No sabes cuánto te deseo — habló el joven roncamente y sobre sus labios al arrodillarse frente a ella.
—Y… y yo…— confesó ella al levantarle la camisa y sin creer lo que estaba haciendo… ¿qué le pasaba?
Giovanni terminó por deshacerse de su camisa y la envolvió en un abrazo antes de volver a besarla, él tuvo que inclinarse sobre ella y la joven, apoyarse en su pecho para estabilizarse… u beso tierno al principio, pero no duró mucho esa quietud, no cuando sus cuerpos semidesnudos ardían.
Giovan