No vas a quitarme a mi... ¡Asistente!
Aquiles
—Hay algo diferente en ti —Eros me observó con los ojos entrecerrados, pateándome el balón —. ¿Te hiciste algo en el rostro?
Lo tomé, colocándolo con el resto de los materiales deportivos.
—¿Qué? ¿Estás loco? —Él me miró divertido —. Nunca me haría nada en el rostro, no es que esté en contra, ni nada. Solo, no es para mí—. Se quitó los guantes de arquero para arrojarlos al cajón y yo tomé mi bolso, listo para ir a darme una larga ducha.
—La revista Cosmopolitan, dice que una