Cuatro meses después…
Arianna
Me di un largo baño de espuma y salí completamente despejada. Pocos minutos después, a pesar de que solo eran cuatro personas en la habitación, podía escucharlas desde el baño cotilleando y chillando como locas.
Al entrar en la habitación, Nora me ofreció un chocolate que acababa de calentar en el microondas. El sabor a chocolate, bajó por mi garganta, haciéndome sentir aún mejor de lo que estaba. Ya sentía en mis venas la serotonina del gran día que me esperaba;