Santiago volvió a sentir el dolor del rechazo, pero ocultó sus emociones:
—Entonces ven a Horizonte después de que nazca el bebé.
Él anhelaba desarrollar y hacer crecer Horizonte junto a Laura.
Laura rio suavemente.
—¡Todavía faltan meses para que nazca el bebé y ya me estás haciendo planes! ¡Quién sabe si después del parto querré seguir siendo abogada!
—Te esperaré. No importa cuánto tiempo tome, te esperaré —dijo Santiago con doble sentido.
Patricia sintió envidia de Laura.
Si ella tuviera un