Los tres bajaron las escaleras entre risas y charlas.
Apenas subieron al auto, el teléfono de Laura sonó. Al contestar, escuchó una voz ansiosa:
—Jefa, tenemos problemas. Los documentos de licitación para el proyecto del centro comercial del oeste de la ciudad tienen problemas. ¡Nos han descalificado!
Laura se sobresaltó.
—¿Qué ha pasado?
Este proyecto del oeste era crucial para ella. Había contactado anticipadamente con personas internas y había arreglado todo. La licitación debía ser solo un t