Mario miró el estuche de joyas y respondió respetuosamente:
—Este es el regalo de cumpleaños que el señor Soto eligió para usted. Con todo el asunto de Piedra Blanca, se le olvidó entregárselo, así que me pidió que se lo trajera hoy. También me pidió que le dijera a la señora Soto que lo siente mucho.
Laura le devolvió el estuche a Mario.
—Me quedaré con el certificado de divorcio, pero por favor devuélvele esto a Miguel. Y dile que desde nuestro divorcio somos extraños, nadie le debe nada a nad