A la mañana siguiente, Viktor despertó y se arregló apresuradamente, había tomado una firme decisión durante la noche.
Salió de la mansión con paso decidido y llamó a uno de sus guardaespaldas de mayor confianza, Anya aún dormía en su habitación junto al pequeño Yuri.
—Pavel, prepara el auto blindado, tengo un asunto urgente que atender.
—¿A dónde nos dirigimos, señor?
—Al corporativo Ivanov & Petrov, es hora de encarar a Alexei de una vez por todas.
En las oficinas principales del corporativo,