Viktor pasó toda la noche en vela, realizando múltiples llamadas para averiguar los detalles del sepelio del patriarca Vladimir Ivanov. Finalmente, uno de sus informantes le confirmó que el funeral se llevaría a cabo esa misma tarde a las 4 pm en el Cementerio Ortodoxo Ruso.
A primera hora, Viktor se dirigió a la habitación de Anya con un ramo de rosas blancas en las manos, ella aún dormía, pudo observar sus bellos ojos hinchados de tanto llorar, la sacudió con suavidad.
—Anya, mi amor, despier