Eva
Nunca pensé que escuchar la palabra "adelantado" pudiera causar tanto caos. La reunión del reto entre Ricardo y Damián era en poco más de cuarenta y ocho horas y Ciudad Ónix temblaba como si se avecinara un terremoto. En las residencias se escuchaban maldiciones en todos los tonos posibles, y en las oficinas de la empresa no se quedaban atrás. Podías oír desde gruñidos de frustración hasta el clásico "¡Maldito Ricardo está tras esto!", y eso solo en el primer piso.
Yo me encargaba de todo lo