El ascensor llegó al nivel del estacionamiento subterráneo del edificio. Cuando las puertas se abrieron, Massimiliano esperaba encontrar el camino libre hacia su todoterreno. Sin embargo, una figura estaba apoyada contra el pilar de concreto, esperándolo.
Era Julian.
El CEO detuvo su paso, entrecerrando los ojos, listo para destruir a ese hombre si se atrevía a desafiarlo de nuevo.
—Si valoras tu trabajo y tu vida, te sugiero que te quites de mi camino —advirtió Massimiliano, con voz de hiel