Fernand, caminaba en silencio por los pasillos de aquella elegante cafetería, repasaba que palabras usar para invitar a Juliette al baile que se haría en honor al cumpleaños de su padre, una palabra mal dicha podría provocar que la hermosa rubia lo mandara de nuevo al demonio, era la primera vez que se sentía realmente nervioso por invitar a una chica a un estúpido baile, nunca antes había sentido sus nervios a flor de piel, era el alfa de su manada, así que aquello era verdaderamente ridículo,