— Escucha cachorro, no creas que no estaré dispuesto a arrancar tu cabeza si vuelves a tocar lo que es mío, bien valdrá la pena tener que enfrentar a los otros lideres que insisten en protegerte tan solo para librarme de ti y la sucia mancha que tu linaje representa, Juliette Lambert es mía, y no permitiré que me la arrebates — dijo Fernand tomando a Edmond del cuello de su camisa.
— Por favor anciano, no intentes asustarme, no te tengo miedo, no creas que he olvidado lo que hiciste con los mío