La fiesta había dado comienzo, y todos los invitados disfrutaban de una gloriosa comida junto a la mejor de las vistas que se alejaba del trajín diario en el concreto de la ciudad. Bolita bostezaba perezosamente mientras las invitadas se desvivían en mimos hacia él. Arcoíris había disfrutado de su propio banquete, varias celebridades se habían dado cita dejando atrás la boda de Ainara, que parecía estar pasando sin pena ni gloria, y Ramon Duarte bailaba con Julia.
— Está boda es sin duda la me