El apuesto tatuado tragó duro, pues, aunque aquella no era su primera vez, sí que se sentía como si lo fuera, y sus nervios estaban a flor de piel tal cual adolescente que por primera vez estaba a punto de experimentar el amor carnal…durante toda su vida había deseado a Aitana como a nadie, y la amaba mucho mas de lo que se amaba a si mismo…aquel era como un sueño hecho realidad y su corazón latía tan a prisa que parecía que se saldría corriendo del pecho.
La luna brillaba en lo alto, entre bla