—Veo que no te has olvidado de tu hermana mayor…oh, es cierto, ni siquiera somos parientes…tu, Aitana, vendrás conmigo sin oponer resistencia, de lo contrario, matare a esta mujer junto a su pequeña hijita… ¿Vas a permitirlo? —
Aitana pudo ver que Ainara estaba realmente dispuesta a hacer lo que había dicho.
—Por favor, Ainara, baja esa arma…yo, iré contigo, pero por favor, no lastimes a nadie. —
Ainara sonrió. — Aitana, mi tonta, tonta y sentimental hermana menor…oh, es cierto, no lo eres… — t