Ramon alzó una ceja. Ainara siempre había estado celosa de Aitana por razones que no comprendía siendo la hija favorita de su padre. Durante años había tenido que ver cómo es mujer frente a él, había denigrado a su mejor amiga. No la soportaba.
— ¿Una lección?, ¿Y qué lección podría ser esa? — cuestionó molesto.
Ainara se acercó al oído del afeminado médico.
— Ella nunca puede estar por encima de mí, esa es la lección señor Ramon, y si sabe lo que le conviene, le sugiero no amistar con ella, o