Augusto casi quiso reír ante el comentario de su futura consuegra. ¿Aitana la joya de la familia? Aquella niña rebelde no había hecho más que traer desgracias y vergüenza. Ainara, su querida hija menor, era quien merecía ese título.
— Wow, ¿Ella es realmente Aitana Mendoza? — dijo alguien con voz sorprendida.
Todas las miradas se habían posado en la hermosa mujer de cabellos castaños que entraba en el recinto del brazo del elegante Fernando Toledo.
Aquel porte, elegancia y belleza de los prome