Mundo ficciónIniciar sesiónSalimos al mediodía, pero el trayecto fue una tortura. Tras horas de carretera y dos paradas, la noche nos alcanzó en el camino.
Por supuesto, no iba con Vega. El muy imbécil se encargó de acomodar a los equipos para no compartir vehículo conmigo. Claramente no podía lidiar con lo que había pasado en el pasillo y la verdad yo tampoco, no puedo evitar sentirme exitada cuando se me acerca de esa manera. Viajé en la segunda camioneta con Gael, Sofía y Marco.—Tiene una cara de






