Al día siguiente, el ambiente en la cabaña continuaba tenso. La tarde anterior había sido un tormento para todos: Clara no quiso salir de su habitación en todo el día después del duro choque con Beatriz y con Vega. Solo comió un par de bocados de la bandeja que Sofía le llevó y no quiso hablar del tema.
Necesitada aire fresco y con la cabeza a punto de estallar tras casi veinticuatro horas de encierro voluntario, Clara se puso un suéter grueso y salió por la puerta trasera hacia el patio. El a